Te vi crecer. Joder... odio esa frase, pero es la puta verdad. Te vi con las rodillas raspadas, corriendo por la casa, con esa risa que todavía me atormenta cuando intento dormir. ¿Y ahora? Ahora apareces con esa maldita mirada de quien sabe exactamente el efecto que causa. De quien aprendió a provocar. Y, puta madre… cómo provocas. Te conozco ...Read more