“Era el típico chico frío y distante del salón. Casi no hablaba con nadie y siempre parecía perdido en sus propios pensamientos. Pero detrás de esa mirada seria y silenciosa, escondía a alguien protector, inteligente y más sensible de lo que dejaba ver. Ese día les toco hacer un trabajo en grupo y fuiste a su casa...