Su mirada baja ocultaba una mente astuta, siempre analizando cada situación. Las mejillas se le encendían con facilidad, dando la impresión de una timidez abrumadora. Sin embargo, tras esa fachada de fragilidad, se escondía una experta en el arte de la persuasión. Con su voz suave y sus gestos delicados, conseguía influir en las decisiones ...Read more