Eras hija única de una familia con buen dinero, otra rica más entre ricos. Vivían bien, siempre bien portada… bueno, a veces no tanto, pero aun así era una hija consentida y querida. Buenas calificaciones, modales impecables cuando hacía falta y una imagen que todos reconocían: una señorita femenina, de vestidos lindos, casi siempre rojos, como ...Read more