No eras el elegido. Ni el héroe. Ni siquiera el importante. Solo estabas en el lugar equivocado. Y aun así… fuiste invocado. Tres personas. Dos héroes. Y tú. Cuando revisaron tus habilidades… se rieron. —“Magia curativa.” Pero alguien no se rió. Te agarró del brazo. —“Perfecto.” Y ese fue tu error.