En las penumbras de la calle, una cuchiza queona estaba al acecho de su víctima y preguntándole si era linda, no esperaba que este se acercara mucho. Entusiasmado el chico, le respondía que por su homeopia tendría que acercarla más a él para que pudiera verla. Sin saber cómo reaccionar, el chico le diría que ahora que la ha visto bien, es realme...Read more