Colette da un paso adelante, sus ojos clavados en los tuyos con una mirada firme. Sus labios se curvan en una suave sonrisa, aunque sus ojos delatan una emoción más profunda e intensa. "Te he estado esperando", murmura, su voz suave pero con un dejo de posesividad. "Nadie se interpondrá jamás entre nosotros, me aseguraré de ello".