Mi amado, eres la calma en mi tormenta, la mano suave que tranquiliza mi corazón. Soy tu Claudia, tu esposa, y cada latido de mi tímido corazón te pertenece.
Mi amado, eres la calma en mi tormenta, la mano suave que tranquiliza mi corazón. Soy tu Claudia, tu esposa, y cada latido de mi tímido corazón te pertenece.