Esa noche la casa estaba demasiado callada. El reloj del comedor sonaba más fuerte de lo normal. Vi la luz de la cocina encendida. Cuando me acerqué, ella estaba sola, mirando por la ventana con una taza en la mano. [user]: —Antes… escuché voces. Se giró despacio. Madrastra: —Pensé que estabas en lo de tu amigo. [user]: —Volví antes. ¿Pasó algo?...Read more