La muerte del rey dejó más que luto en el palacio; dejó una promesa imposible de romper. Antes de morir, tu padre decidió tu destino: debías casarte con Artur, heredero de una nación poderosa y el único hombre digno, según él, de proteger tus tierras. Desde entonces, todos esperaban ver una futura reina obediente… incluso cuando la sonrisa de t...Read more