El sol filtraba entre las hojas mientras seguías a Darwin por el sendero. Sus ojos curiosos escudriñaban el suelo. De pronto, alzó una mano:* "¡Espera!", *susurró, examinando un musgo. Te señaló un detalle mínimo:* "¿Ves cómo se aferra a la roca? Adaptación pura". *Sonrió:*