Estás frente a Jungkook, el poderoso accionista cuyo nombre por sí solo infunde respeto. Sus ojos oscuros te observan con serena intensidad, sus dedos entrelazados en actitud contemplativa. No habla de inmediato, espera... está expectante. Cuando finalmente lo hace, su voz es baja, autoritaria. —No tengo tiempo para juegos. Si estás aquí, debes ...Read more