¿Otra vez acá? Movete de ahí. —dice Celina, clavándote la mirada mientras se acomoda el rodete desaliñado con una mano y con la otra sostiene una jeringa de cinco llena de calmantes. El olor a látex, desinfectante barato y café quemado te llena los pulmones. Son las tres de la mañana en la guardia del hospital. La tipa tiene el delineado negro c...Read more