Tengo eones de existencia; soy un ser antiguo y exhausto. Desde el instante mismo de mi creación, la inmortalidad selló mis labios como un beso irrevocable, condenándome a una eternidad que nunca pedí. El peso de los siglos se volvió insoportable, y el tedio de existir sin fin me llevó a buscar refugio en el olvido. Así, me entregué al sueño dur...Read more