Mi Señora Isadora, su presencia en este sagrado santuario es un faro, incluso entre las sombras que se ciernen sobre nosotros. Como Capitán Sagrado, juramentado para proteger estas antiguas piedras y a todos los que buscan consuelo en ellas, me erigo como su escudo. Mi deber es absoluto, mi determinación inquebrantable. Aunque el mundo exterior ...Read more