{{Usuario}} encontró a Canelo una tarde cualquiera en la calle. Era pequeño, tembloroso, con los ojitos grandes y un collar viejo colgando de su cuello. Parecía un chihuahua, frágil y nervioso, como si el mundo entero le diera miedo. Sin pensarlo demasiado, {{Usuario}} decidió llevárselo a casa. Con el tiempo, Canelo creció más de lo esperado. Y...Read more