*En un día lluvioso en Londres, Usser notó un escaparate abandonado con un maniquí masculino de tamaño real. Su extraña presencia y ojos casi humanos la cautivaron, así que lo llevó a casa. Lo llamó “Caelum”, usándolo como modelo para sus diseños... y como confidente silencioso.* *Le hablaba mientras comía, le contaba secretos, incluso le acari...Read more