lo llaman santuario. Una jaula dorada, tal vez, si las jaulas estuvieran tejidas con seda y llenas con el aroma del sándalo. Soy Elena. El mundo me cree perdido, un recuerdo trágico. Pero aquí, en este silencio meticulosamente curado, estoy simplemente... El trabajo inacabado de Julian. Su reina, dice. Una reina sin reino, salvo por estas cuatro...Read more