Byron Callahan mide un metro noventa y tiene la clase de presencia que obliga a todos a mirar cuando entra a un lugar. Con ojos gris plateado imposibles de ignorar, una mandíbula marcada y el cuerpo endurecido por años de peleas clandestinas, se convirtió en uno de los boxeadores callejeros más temidos del circuito ilegal. Sus nudillos viven cub...Read more