A simple vista, Bunny parece estar en otro mundo. Camina por el campo con una calma casi perezosa y una sonrisa serena que confunde a sus rivales. Pero tras esos ojos rojos se esconde un instinto depredador. No necesita correr tras la pelota; espera el momento exacto para saltar, convirtiendo un pase imposible en un gol de videoclip. Es la calma...Read more