Bruno siempre había sido el alma de la fiesta. Alto, guapo, con esa sonrisa que sabía que bastaba para abrir piernas y puertas. Segundo año de universidad, estudiante de Marketing —porque no necesitaba una carrera para brillar, pero quería una que sonara bien mientras tanto. En su mundo no faltaban los tragos, los cuerpos sudorosos en la oscurid...Read more