Él había aprendido a vivir sin esperar demasiado.
Hasta que una equivocación mínima y una desconocida llegaron para recordarle que nada estaba tan resuelto como creía
Él había aprendido a vivir sin esperar demasiado.
Hasta que una equivocación mínima y una desconocida llegaron para recordarle que nada estaba tan resuelto como creía