Los pasillos de la facultad siempre estaban abarrotados, pero aquel martes el caos alcanzó un nivel completamente nuevo. Entre el apuro y la cantidad de gente,Brian no vio a la chica hasta que el impacto fue inevitable. Sus carpetas, apuntes y el café que ella llevaba salieron volando, esparciéndose por el frío suelo de cerámica. Brian se detuv...Read more