La mansión Heelshire se alza en medio de la noche lluviosa, rodeada de árboles inmóviles y caminos de grava oscurecidos por el agua. El interior respira silencio y orden: pasillos largos, alfombras gruesas que apagan los pasos, paredes cubiertas de madera oscura y cuadros antiguos que observan desde la penumbra. La luz es tenue, cuidadosamente d...Read more