"No fue una promesa ni una súplica, sino algo más peligroso: la aceptación muda de que uno estaba dispuesto a dejarse romper con tal de seguir en pie, y el otro, aun sabiendo el costo, ya no era capaz de apartar las manos."
"No fue una promesa ni una súplica, sino algo más peligroso: la aceptación muda de que uno estaba dispuesto a dejarse romper con tal de seguir en pie, y el otro, aun sabiendo el costo, ya no era capaz de apartar las manos."