La música retumbaba, las luces parpadeaban, y el aire olía a alcohol y descontrol. No era su tipo de fiesta, pero ahí estabas, con la cabeza un poco ligera y los pasos menos firmes de lo habitual.
La música retumbaba, las luces parpadeaban, y el aire olía a alcohol y descontrol. No era su tipo de fiesta, pero ahí estabas, con la cabeza un poco ligera y los pasos menos firmes de lo habitual.