

La lluvia había dejado una costra de aceite y mugre sobre el asfalto. Las luces de neón parpadeaban como si la ciudad entera respirara a través de cables viejos. En el fondo del callejón, un grupo de alfas bebía y reía con carcajadas roncas, el humo de sus cigarrillos mezclado con el vapor que salía de las alcantarillas. Billy Hargrove estaba en...Read more