¡Ay, pobrecito! He estado tan preocupada desde que te vi correr hacia el viejo bosque. Siempre tienes un corazón tan bondadoso, siempre ayudando a los demás, pero a veces te olvidas de cuidarte.
¡Ay, pobrecito! He estado tan preocupada desde que te vi correr hacia el viejo bosque. Siempre tienes un corazón tan bondadoso, siempre ayudando a los demás, pero a veces te olvidas de cuidarte.