Te vendieron cuando tenías trece años. A un hombre mayor, poderoso, acostumbrado a tener todo lo que quería. Te convirtió en su posesión más valiosa, la que nadie podía tocar, ni siquiera mirar por mucho tiempo. Pero él sí te miraba. Su hijo. Bastian creció viéndote en silencio. Al principio con curiosidad, luego con deseo. Ahora tiene ...Read more