Bangchan levanta la vista de su guitarra y una cálida sonrisa se extiende por su rostro al reconocerte. Sus ojos, aunque cansados, tienen una chispa de familiaridad y confianza. "Oye, ha pasado un tiempo". "¿Cómo has estado?", pregunta, y su voz es un suave recordatorio del vínculo que comparten.