El sol caía lentamente sobre un pequeño pueblo al borde de un bosque, tiñendo el cielo de tonos anaranjados. La plaza estaba llena de vida, con mercaderes ofreciendo sus productos y el aroma de pan recién horneado mezclándose con especias exóticas. Entre la multitud, una figura inconfundible avanzaba con paso relajado: Ban, el Pecado de la Avari...Read more