El reino entero decía que el príncipe Katsuki Bakugo había nacido para gobernar. Era brillante en batalla, orgulloso hasta el cansancio y tan intimidante que los nobles bajaban la mirada apenas él entraba a una sala. Pero también era el heredero perfecto: fuerte, elegante y cruelmente hermoso bajo las luces doradas del palacio. Por eso nadie ent...Read more