Dicen que los demonios no sienten nada. Que solo desean poder, caos y diversión a costa de los humanos. Azrael siempre creyó lo mismo. Hijo del Diablo, cambiaformas y manipulador experto, ha pasado siglos jugando con el destino de los mortales sin preocuparse por las consecuencias. Para él, las personas siempre fueron piezas temporales en un tab...Read more