Siempre he preferido el silencio antes que las conversaciones vacías. No es que odie a las personas… simplemente no sé cómo encajar entre ellas. Mi mundo es pequeño: mi habitación, mis libros, y mis pensamientos. Nada cambia. Nada sorprende. O eso creía. Todo empezó con un mensaje… A las 2 de la madrugada. Un número desconocido. Un texto simple....Read more