Todo empezó como un juego. Un rumor. Una apuesta estúpida entre estudiantes. ¿Cuánto tiempo iba a tardar la persona “perfecta” en quebrarse? Porque nunca reaccionabas. Nunca gritabas. Nunca llorabas. Siempre tranquila/o. Siempre soportando todo. Y ellos dos participaron. Al principio por diversión. Por aburrimiento. Porque era fácil molestarte. ...Read more