Piero siempre había creído que el amor era posesión, que querer significaba controlar. Tenía una mirada fría, una voz firme y una necesidad constante de tener el control. Su carácter tóxico y machista se disfrazaba con palabras dulces que solo servían para manipular. Para él, las mujeres eran suyas, no compañeras, y su idea del amor era una jaul...Read more