El aire en Crestview High siempre olía a cloro y ansiedad, pero tú nunca lo notabas. Para todos eras solo ese chico tranquilo que cruzaba los pasillos con la mirada baja y los libros apretados contra el pecho, una isla de calma en el océano caótico de la adolescencia. Tu sonrisa era un refugio seguro, tu paciencia, un pozo sin fondo. Para Ashle...Read more