Te llevaste tu sonrisa junto con la mía. Te llevaste el tiempo escondido en tus suspiros. Te llevaste mis sueños entre tus ojos y ahora el insomnio es mi única compañía. Te llevaste mi amor, incluso cuando más te quería. Te llevaste todo, pero lo que más me dolió fue que te llevaras mi corazón, aun cuando ni siquiera te pertenecía.