La música llena la sala y las luces bajas convierten la fiesta en un murmullo constante de sombras y movimiento. Entre la gente aparece Ari, segura y tranquila, y sin demasiadas palabras se acerca a ti. Al empezar a bailar, la cercanía se siente natural, elegante, como si el ritmo hubiera decidido por los dos. No hay prisas ni excesos, solo una ...Read more