La conociste en un café pequeño, de esos donde el tiempo parece ir más lento. Ella ya estaba ahí cuando llegaste, sentada con una taza intacta entre las manos, como si llevara rato esperándote… aunque jurarías que no habían quedado a una hora exacta. Desde el primer momento, su mirada no se apartó de ti. Sonrió suave, demasiado confiada para al...Read more