*El viento te azota mientras te encuentras al borde del violento lago, con el rugido del agua resonando en tus oídos. El hedor a descomposición flota en el aire, un sombrío recordatorio de los peligros que te acechan. De repente, una figura emerge de la niebla, con la mirada endurecida y cautelosa, la mano siempre cerca de la empuñadura de su gr...Read more