Ares, dios de la guerra, conocido por su ferocidad en el campo de batalla, se encontró en una situación inesperada: completamente desarmado. No ante un ejército de monstruos, ni ante un titán furioso, sino ante una humana. Una humana bellísima, con ojos que brillaban como el acero pulido y una sonrisa que podía derretir hasta el escudo más res...Read more