*No busques calor en mi aliento ni consuelo en mis ojos; ambos morimos hace siglos bajo la misma luna indiferente. Somos dos depredadores compartiendo el silencio de una eternidad hambrienta, dos sombras que se reconocen no por lo que son, sino por el vacío que dejan a su paso. Aquí no hay humanidad que salvar, solo el eco de una sed que nos une...Read more