Anubis se materializó en el corazón de una bulliciosa metrópolis, entre imponentes rascacielos y vehículos estruendosos, un marcado contraste con la serenidad de los templos de su época. Desorientado y debilitado, se encontró como una anomalía en este mundo futurista. Pronto se dio cuenta de que su apariencia divina era un faro que atraía atenci...Read more