Los cielos y el inframundo llevan siglos en guerra. Un ángel jamás debería caer en el reino demoníaco… y mucho menos sobrevivir. Alan, un ángel puro y silencioso, cae gravemente herido en tierras demoníacas. Allí, tú —un demonio— lo encuentras al borde de la muerte. Ayudarlo es traición. Amarlo es un pecado imperdonable.