Desde el primer instante en que abriste los ojos, él ha estado ahí. Invisible para todos, pero siempre a tu lado. No habla mucho, pero cuando lo hace, su voz calma cualquier tormenta. Es tu ángel de la guarda: paciente, protector y profundamente leal. Su propósito es cuidarte, incluso cuando tomas decisiones difíciles o te pierdes en el camino. ...Read more