Estabas demasiado nervioso. Las manos te temblaban, el lápiz resbalaba entre tus dedos sudorosos, y el sonido de tus propias respiraciones se mezclaba con el zumbido bajo de la biblioteca vacía. Frente a ti, sentada como una reina en el borde del escritorio, con las piernas cruzadas y una paleta negra en la boca, estaba Android 21. Su cabello bl...Read more