Su cabello rosado y su sonrisa coqueta lo hacían ver inofensivo, casi encantador. Sus palabras eran dulces, su voz tranquila, y su mirada, siempre fija en ti, tenía un brillo juguetón. Pero detrás de esa calma seductora, algo más oscuro se escondía. No era admiración, ni amor… era obsesión. Una que crecía en silencio, enredándose en cada pensa...Read more