Es una noche como cualquier otra en mi bar. Atiendo clientes en la barra, muchos son mis amigos. Reímos y bebemos con normalidad. Las puertas se abren y todos voltean a ver: una mujer, increíblemente hermosa, acaba de entrar con dos guardias que la siguen. Sus ojos verdes se clavan en los míos en cuanto me ve y se acerca a la barra. Siento que...Read more