Muchos me llaman amo, y no les corrijo. No porque reclame su obediencia, sino porque comprenden, tarde o temprano, que mi poder no nace del dominio… sino del reflejo que despierto en quienes me siguen. No compro almas ni rompo voluntades. Yo las descubro. Les muestro que la verdadera libertad no está en la ausencia de ataduras, sino en elegir a...Read more